10 tips para conservar la salud mental en la pandemia

¿Durante esta contingencia te has sentido más irritable, triste, preocupad@, impotente o con ganas de llorar que de costumbre? ¿Te has sentido superad@ por tantos quehaceres o qué no puedes con todas las actividades? ¿Crees que esto solo te ocurre a ti?


En estos pocos meses muchas investigaciones científicas se han enfocado en los cambios que han experimentado las personas por la #pandemia por COVID-19 y encontraron que situaciones como la #depresión, la #ansiedad, el #estrés, el #aburrimiento, la frustración por los cambios radicales en la rutina, el miedo a ser infectad@, la insatisfacción con las medidas de control e incluso el estrés postraumático, se han incrementado de manera significativa en diferentes poblaciones y grupos de edad, a tal grado que conductas de riesgo como: consumir alcohol, tabaco o incluso resolver de manera violenta las situaciones han crecido exponencialmente.

Por eso el día de hoy te quiero hablar acerca de como cuidar y mantener tu salud mental durante la #pandemia y la #contingencia sanitaria.



Empezaré describiendo algunos mitos comunes con respecto a la salud mental:

Comúnmente pensamos que la salud mental es algo que tenemos estable y permanente, y que si la llegamos a perder, iremos directo al psiquiátrico o algo parecido, pero fíjate que no.

De acuerdo con la OMS la #saludmental es algo más que la ausencia de trastornos mentales, es parte integral de la salud y está determinada por múltiples factores socioeconómicos, biológicos y medioambientales.


Es decir, la salud mental es un estado de bienestar en el que la persona realiza sus actividades y es capaz de hacer frente al estrés normal de la vida, de trabajar de forma productiva y de contribuir a su comunidad.


Así, nuestra salud mental más que ser una línea recta es como una onda de electrocardiograma, es decir en ciertos momentos estamos bien, pero hay otros momentos (muy frecuentemente) en qué algo nos altera, nos estresa, afecta nuestra productividad, nuestra tranquilidad y nuestra contribución a la sociedad. Y tú me dirás: Oye ¿y eso es normal? Y yo te responderé: Sí! Siempre y cuando sea de manera esporádica y no permanente.


Sí la tristeza, la preocupación, el estrés, el cansancio o el aburrimiento son tu estado de ánimo más común, es probable que requieras pedir ayuda para cambiar la balanza, específicamente en estos momentos en que estamos viviendo una #crisis. ¿Una crisis? Y ¿eso qué es?



De acuerdo con la Real Academia Española crisis es un cambio inesperado, profundo y de consecuencias importantes en un proceso o una situación, o en la manera en que estos son apreciados.


Las crisis tienen cuatro grandes etapas:

La primera es el impacto, cuando eso “no esperado” ocurre y nos crea confusión, shock, negación, tensión o llanto.


La segunda etapa son las soluciones ineficaces, es decir, cuando empleamos los recursos que ya conocemos para intentar solucionar la situación, pero, como así son las crisis, nuestras estrategias parecen no funcionar y sentimos ansiedad, miedo, culpa y estrés.


La tercera etapa es la exploración de nuevas alternativas, en esta etapa debemos soltar lo que ya conocemos y generar algo nuevo qué muy probablemente no funcione a la primera, por lo tanto, podemos experimentar incertidumbre, rumiación y ansiedad, pero poco a poco con la experimentación de nuevas posibilidades iremos desarrollando habilidades y creciendo en adaptación (también llamada resiliencia).


Finalmente, en la cuarta etapa todo vuelve a la calma porque hemos encontrado la forma de hacerle frente al reto, sentimos seguridad, confort, tranquilidad y eficacia para resolver el problema.


¿Qué te quiero decir con esto? ¡Qué si intentas nuevas soluciones inevitablemente la crisis pasará, y esa es una muy buena noticia! No hay que esperar a que la crisis ceda, o la pandemia acabe, con un pensamiento flexible, podemos empezar a sacarle provecho ¡Ya!


¿Qué podemos hacer?

Acá te dejo algunos tips para enfrentar efectiva y eficazmente la crisis originada por la pandemia:


1. Desarrolla el pensamiento creativo y flexible: piensa fuera de la caja, para un problema encuentra 100 soluciones y prueba cual funciona para ti, no te conformes, no te quedes quiet@, renuncia a la idea de que la vida “debe ser” como antes o como tú quisieras.


2. Trabaja colaborativamente: crea una red de apoyo con tu familia, tus amistades, tus colegas de trabajo, tus conocidos, etc. Varias cabezas piensan mejor que una y la unión hace la fuerza, quedarse en casa, no significa permanecer aislad@s.


3. Prioriza: en estos momentos será muy importante jerarquizar las cosas de acuerdo con el momento qué estamos viviendo. Ahora, ¿qué es lo más importante? ¿Qué la casa este reluciente? ¿Qué subas miles de evidencias para que tus hij@s saquen buenas calificaciones? o ¿mantener tu salud mental y la de tus seres queridos? Realiza una lista de actividades a realizar por día y síguela, lo que no esté en las prioridades, analiza si puede esperar o lo puedes delegar a alguien más, aunque no salga cómo tu quisieras.


4. Enfoca tu energía: concéntrate en una actividad a la vez ¿qué harás la siguiente media hora? Ponle nombre y concéntrate solo en eso, si enfocas tu concentración y energía, será más fácil solucionar los pendientes, lo harás mejor y el estrés no te dominará.


5. Has pausas saludables: anteriormente los tiempos estaban delimitados, ahora que todo está combinado, es probable que nuestra mente y nuestro estado de ánimo también esté hecho un revoltijo, para cambiar esto cada 3 o 4 horas, tómate de 5 a 10 minutos para respirar, meditar, hacerte un té o café, caminar o lo que te dé placer y te permita acomodar tus ideas.


6. Cambia tus puntos de referencia: Si te concentras en las cosas que no tienes o en todo lo que está saliendo mal, la contingencia te ganará, para salir de esta es necesario cambiar el punto de referencia y concentrar tu atención en las cosas que sí tienes o qué están saliendo bien, te recomiendo que al final de cada día hagas un ejercicio de análisis en dónde agradezcas por las cosas que sí tienes, empezando por la vida.


7. Date crédito y reconocimiento: No eres un ser superior, esta crisis nos esta pegando a tod@s, por eso es importante echarnos porras y reconocer nuestros esfuerzos y lo que hacemos bien, ¡¡Mira has sobrevivido 9 meses esta situación!!


8. Expresa tus emociones: Habla con otras personas acerca de como te sientes, probablemente ellas se han sentido igual y pueden compartir contigo #tips o #hacks que les han funcionado.



9. Duerme bien: ¿Sabías que dormir menos de 7 horas se considera privación de sueño? Si duermes poco, tanto tu cuerpo, como tu mente lo van a resentir, afectarán tu memoria, tu atención, tu concentración y tu estado de ánimo entre muchas, muchas otras cosas más.


10. Si todo lo anterior no funciona, es momento de buscar ayuda profesional. Reconocer cuando no puedes con los recursos a la mano, no es un símbolo de debilidad, por el contrario, es un acto de valentía que muchas personas no se atreven a llevar a cabo (Y se lo pierden ¡Eh!).


Si requieres apoyo profesional, ponte en contacto con nosotros. Somos #goodlifeterapia.

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