¿Tomo decisiones para no sentir ansiedad o porque realmente así lo quiero?

Actualizado: 2 may

José E. Martínez Sánchez


“La salud mental es la práctica de ser tú mismo,

sin importar lo que estés sintiendo o pensando”.

Mark Freeman


Imagínate un día despertar y lo primero que piensas fuera algo parecido a “hoy mi objetivo de vida será el no sentir nada de #ansiedad o ninguna #preocupación, haré todo lo necesario para no sentir #miedo o malestar emocional” y a partir de eso empezarás a delimitar tus acciones del día para evitar esas emociones incómodas que vivimos los seres humanos. Tal vez ese día no te pondrías los zapatos que a ti tanto te gustan por el temor del que dirán, o no te harías ese peinado que llevas días sin hacerte, o posiblemente te comerías todo el pan de la mesa con el objetivo de distraerte y no pensar en los pendientes del día por hacer.


Probablemente las personas al iniciar el día, no decimos “hoy mi objetivo será el no sentir ansiedad o miedo, haré todo lo necesario para no sentirme mal”, sino lo “enmascaramos” de diferente manera diciendo “hoy tengo que hacer esto, pero lo dejaré para después porque hoy no tengo ganas”, “tengo miedo de que en la junta me pregunten sobre tal cuestión, mejor cancelo y pongo una excusa” o simplemente vivimos enfrascados dentro de nuestra mente repasando si lo que dijimos o hicimos fue lo correcto, para así llegar a una conclusión que nos haga sentir más tranquil@s.


En este sentido, muchas de nuestras acciones están encaminadas para tratar de quitarnos las emociones desagradables perdiendo tiempo, recursos y energía en tratar de sentirnos bien, en vez de encaminarnos a la vida que queremos con todo y las dificultades o emociones incómodas que son parte de la vida.


Sentir ansiedad y tratar de evitarla es una reacción automática e instintiva, tratar de sentirnos cómod@s y buscar la felicidad es algo que normalmente hacemos las personas, sin embargo, esto empieza a ser un problema cuando algunas de nuestras decisiones están basadas en tratar de evitar ansiedad y esto mismo hace que nos alejemos de aspectos y áreas importantes en nuestra vida.


¿Cuántas veces te has anticipado sobre lo que podría ocurrir y por la misma ansiedad has cancelado, procrastinado, pospuesto o desatendido alguna actividad?, ¿Cuántas veces al sentir ansiedad buscas deshacerte de esa sensación y por lo mismo dejas de ser tu mism@ y haces cosas que no quieres o están en contra de tus valores? Cómo puedes observar, las conductas de evitación son bastantes; desde fumar, decir “si” cuando realidad querías decir “no”, revisar el celular de manera continua una y otra vez, etc. Todas estas acciones son de distinta naturaleza o forma, pero todas tienen el objetivo de tratar de quitar la ansiedad.


Como mencionábamos al inicio, el tratar de quitarnos la ansiedad es una respuesta automática de nuestro cuerpo, es entendible que nuestra mente “busque ayudarnos” para tratar de sentirnos tranquilos cuando aparece esta y otras emociones displacenteras. No obstante, podemos enseñarle a nuestra mente a actuar distinto cuando aparece alguna experiencia emocional negativa, por lo que podemos reaprender a tolerar y aceptar las sensaciones físicas, mientras al mismo tiempo nuestro foco de atención está fuera de nuestra mente en las personas que queremos y las actividades que son importantes para nosotr@s.


“No te preocupes, vamos por un cigarro”, “ya no te estreses, déjalo para después”. Si bien, estas frases suenan normales, tienen una buena intención y parecen tener mucho de cierto, sin embargo, si siempre se siguieran en el sentido estricto, esto podría ser bastante disfuncional, ya que el mensaje que se deja es “para poder hacer algo y fluir con tu día, primero necesitas quitarte la ansiedad” y esto no necesariamente es así, puesto que podemos permitir a la ansiedad que esté ahí, mientras hacemos lo que tanto queremos y es importante para nosotros.


De tal manera, podemos abrir la puerta para dejar que la #ansiedad entre y no seguir peleando contra ella, no se trata de dejar que la ansiedad haga con nosotros lo que quiera, sino permitirla que esté ahí sin prestarle toda nuestra atención y gastar energía o tiempo en alejarla. Por supuesto que esto no es fácil, ya que en muchas de las ocasiones requiere de ayuda profesional para quien lleva años o meses librando una batalla contra sus emociones.

Si bien, el objetivo no es dar recomendaciones fáciles y rápidas, el primer paso que podemos tomar es el aceptar la experiencia desagradable de la ansiedad cómo parte de la vida, en este sentido así podemos enfocarnos en el presente, prestarle atención a lo que podemos controlar, así mismo en vez de gastar nuestra energía y tiempo en tratar de quitar la ansiedad, podemos seguir haciendo lo que tenemos que hacer (ej. Salir con nuestra familia, asistir a nuestro trabajo, hacer nuestra tarea, actuar con creatividad, etc.) aunque experimentemos la desagradable sensación de esta u otras #emociones.


Esta lectura no tiene la intención de sustituir a un tratamiento #psicológico o cualquier intervención de salud mental especializada, sino divulgar información de manera breve sobre las afectaciones y malestar prolongado que pueden provocar algunas conductas disfuncionales. Si consideras que la ansiedad te ha rebasado y no sabes cómo afrontar las problemáticas de la vida cotidiana, te invitamos a que te acerques a nuestr@s expert@s en salud mental para que puedan proporcionarte atención específica a tus necesidades.


El Maestro José Enrique Martínez Sánchez es egresado del Posgrado en psicología clínica y counseling de la Universidad Iberoamericana de la Ciudad de México campus Santa Fe. Es experto en Trastorno Obsesivo Compulsivo certificado por TOC México y es colaborador de Good Life Terapia. Si deseas agendar una cita con él, contáctanos al Whatsapp 7714354421.


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